08 octubre, 2008

Realismo del otro lado de la linea

Si viven 21 años en un túnel subterráneo al salir a la superficie verian que todos son iguales dice (22:51):
Es injusta tu relacion

ms. dice (23:02):
Porqué es injusta?

Si viven 21 años en un túnel subterráneo al salir a la superficie verian que todos son iguales dice (23:03):
Por que vos sos superior en todo. No hablo solo de lo intelectual. Se equilibra un poco en el sentido que se histeriquean. Pero es inferior a vos.

27 septiembre, 2008

Tiempo Libre

Todas las mañanas compro el periódico y todas las mañanas, al leerlo, me mancho los dedos con tinta. Nunca me había importado ensuciármelos con tal de estar al día con las noticias. Pero esta mañana sentí un malestar apenas toque el periódico. Creo que solamente se trataba de uno de más acostumbrados mareos. Pague el importe del diario y regrese a mi casa. Mi esposa había salido de compras. Me acomode en mi sillón favorito, encendí un cigarro y me puse a leer la primera pagina. Luego de enterarme de que un jet se había desplomado, volví a sentirme mal; vi mis dedos y los encontré mas tiznados que de costumbre. Con un dolor de cabeza terrible, fui al baño, me lave las manos con toda calma y, finalmente, me lave con blanqueador; pero el intento fue inútil por que la mancha creció y me invadió hasta los codos. Ahora, mas preocupado que molesto llamé al doctor y me recomendó que lo mejor era que tomara unas vacaciones o que durmiera. Después, llame a las oficinas del periódico para elevar mi más profunda protesta; me contesto una voz de mujer, que solamente me insulto y me trato de loco.

En el momento en que hablaba por teléfono, me di cuenta de que, en realidad, no se trataba de una mancha, si no de un número infinito de letras pequeñísimas, apeñuscadas, como una inquieta multitud de hormigas negras. Cuando colgué, las letritas habían avanzado ya hasta mi cintura.

Asustado, corrí hasta la puerta de entrada pero, antes de poder abrirla, me flaquearon las piernas y caí estrepitosamente. Tirado boca arriba descubrí que, además de la gran cantidad de letras-hormiga que ahora ocupaban todo mi cuerpo, había una que otra fotografía. Así estuve durante varias horas hasta que escuché que habrían la puerta. Me costó trabajo hilar la idea, pero al fin pensé que había llegado mi salvación. Entró mi esposa, me levanto del suelo, me cargó bajo el brazo, se acomodó en m sillón favorito, me hojeo despreocupadamente y se puso a leer.

· Guillermo Samperio



Uno de los primeros cuentos que me abrió la mente en mi infancia, además de los poemas de Antonio Machado.

08 septiembre, 2008

Drowned world

La magia no fue aturdida. No ida.
Fuimos los dos que decidimos cambiar nuestro estadio; arquetipo.
Yo había cambiado mi mente. Aún sigue cambiada.
Si todo hubiese sido demasiado fácil, no hubieras logrado cambiar mi paradigma.
Y, talvez, si no lo hubieras cambiado, hoy no estaría diciendo esto.

Hola, así es como te veo (siento)


·Haciendo referencia a "magia perdida"

05 septiembre, 2008

La venus de los suburbios

Es que son negras, negras de alma. Uno las ve y cae en angustia por encontrar especimenes tan alterados. Especimenes alterados que no tiene vida, posteridad.
Es que se creen más que uno, que algo. Pues no tienen valor o agallas para interesarse por el mundo. Este mundo pobre que nos rodea. Pobre en humanos, lleno de animales. Pobre de seres que ven al antagonismo como un ser supremo, pues no pueden captar el existencialismo. Sus mentes están insanas, llenas de hipocresía obsoleta y lujuria analfabeta; pobre enfermas.

Un día decidí enfrentarme. Enfrentarme con la supuesta Venus de los suburbios. Su piel me dio asco, produjo una arcada vacía; vomito de alma. Le esputé todo lo que tenía, e ingirió grandes porciones cuidadosamente. Ella soñaba con ser como su narradora; narradora de almas. Descabellada y antiportuaria.
Experimentó sensaciones nunca antes vistas. Tembló como un demonio frente a las aguas sagradas. Corrió y enfermó por siglos, derrumbándose en su propia ilogicidad (rasgo en común que poseía con la mayoría de humanos). Me pregunté si acaso podría existir engendro tan horripilante y penoso en este mundo. Necesitaba una explicación, claramente. Me pregunte una y mil veces por que nacen engendros tan deformes, tales como ella. No encontré respuesta alguna.
Y es que a veces uno cree estar en la cresta de una ola. Pero luego logra alcanzar las nubes, las estrellas, el infinito. Y es allí en donde nadie llega a encontrarte.

La Venus de los suburbios, por más alma ajena que tuviese, no aportó nada a la vida. Sin utilidad alguna, su cuerpo siguió como un espectro en pleno calvario de purgatorio. Como el último eslabón de una cadena alimenticia. Parasito.

02 septiembre, 2008

De naturaleza muerta y establos

Aun tengo las flores dentro de “Romeo y Julieta”. Ayer abrí el libro y las encontré más muertas que nunca. Pero como ya dije: amo la naturaleza muerta. Y si es que ellas quieren revivir, por lo pronto, comprendieron que no las dejaré. Amarré con paciencia pétalo por pétalo a cada hoja y superpuse más de diez libros encima. Ni una gota de luz; nada de oxígeno…
Me dirigí hacia el fondo del establo y en una milésima de segundo lo miré y se me vino en plena caída libre, más de un destellado pensamiento:

Usted sabe que debería haber girado la cabeza hace ya tiempo, sin embargo tiene miedo. Comprendo que sus orejeras se han incrustado en la piel y es dificultoso coordinar los movimientos, pero debe hacer un esfuerzo para deshacerte de ellas. Pronto atropellará a más de uno ¡y quien sabe si no mata! No piensa en las repercusiones, evita pensar en ello por que su dolor es sinónimo a una gran tormenta. Y vuelve de nuevo, acompañado por tristeza y desconsuelo.
En más de una ocasión, generalmente por la noche, es cuando se invierten los roles, y es usted quien comete error tras error, no sus conductores. Debe ser conciente de eso ¿Es que ya esta tan ciego que hasta evita mirar por el único espacio de luz que le quda? Ellos solo le adiestran un poco, para que luego sea usted el culpable ¿Es que no ha pensado en lo cruel que lucen? ¿En cuanta satisfacción sienten al dominarlo? ¿Al maltratarlo con el látigo, haciendo que muerda sus dientes y el dolor sea doble por ser poseedor de esa desgastada jáquima?

La ilogicidad y la inmundicia, palabras dignas de ser sus acompañantes. Se que teme aceptarlo, pero como todo acantilado: o elige tirarse o permanece por años sujeto al filo del abismo dependiendo de ingratos.

22 agosto, 2008

Blackstep

A veces me pregunto ¿Cuándo alguien llega a entregarse completamente a otra persona? ¿Cuánto tiempo tiene que pasar? ¿Cuándo es que se siente ese “click” de amor? Y sin embargo me siento sin aire…
Comienzo a respirar fuertemente tratando de olvidar el pasado mediante fotografías inscriptas en mi mente, sensaciones, sentimientos, que de algún modo me atraen a esa percepción equivoca, en la cual vengo derivándome hace años.
No eres la primera en nombrarlo, pero es imposible (o por lo menos así lo pienso). Talvez necesite de un trabajo mutuo, de a dos, para que todo lo que hoy veo se revuelva y retuerza en mi mente. Pero como me has dicho, primero debo comenzar conmigo misma. Y es así, llegaré a ti de otro modo, postulándome para no fracasar, para sentir que nada volverá a repetirse, que dentro de todo, aún estas ahí, soportándome en los peores momentos de mi existencia.
Me siento en pié, nada cambiará por fuera. Dentro de mí la metamorfosis comienza. Necesito remediar lazos del pasado, endurecer pensamientos, sentimientos; entregarme completamente una vez más, con rasgos de otro mundo.

- Cuando sientas un conjunto de comportamientos y actitudes involuntarias y desinteresadas, propias de seres capaces de desarrollar inteligencia emocional o emocionalidad, podrás sentir aquello que tanto deseas, mi querida Leslie. Es cuestión de poder diferenciar el amor romántico, del amor sexual. O aún mejor, llegar a percibir los dos. Así es como debes plantearlo. Creo que el te comprenderá fácilmente, si es que su poder de razonamiento es capaz de seguir esta teoría...

19 agosto, 2008

El error

... Entonces, si usted así lo cree, supongo que pertenezco a aquellas personas que se proyectan y reflexionan constantemente a futuro. Lo construyen y tratan de poner empeño en el, de modo que al final, en algún momento, reine triunfante para mi beneficio. Llegar a la felicidad, si así lo quiere ver.
Por otro lado acepto la inmundicia del sistema humano y como ello transgrede, quebranta mis planes, mis ansias por ser libre… Sin embargo, he aquí mi plan, abandonar por unos minutos mi cuerpo y llegar a el, usted me entiende.

Cenicienta de las ciencias naturales

Es que has estado desde siempre, pero aún no puedes verme. Entonces juegas a encontrarme y yo anhelo que algún día lo logres. Buscas en cada rincón de tu habitación: bajo las sabanas, la cama, tus libros, mi ropa. No puedes. Talvez si apartaras el miedo, logres divisar una parte de mi pierna (un buen comienzo para un principiante).
Y cuando hablo de una pierna como buen comienzo, me refiero a que, los cristales ovalados que me rodean, pudieron reflejar la belleza de tu alma, y que si no fuera por eso, ni siquiera alcanzarías a ver mis cortas uñas. Pero aún, sin alucinación alguna, confío en que des conmigo.
Los libertinos, como tu, son de ese modo (no he leído ningún manual, solo es predicción), y sé que en cuanto tu amor se formule, a raíz del algebra, llegarás a los confines más placenteros de lo que hoy no puedes ver; mi persona.
Puedes pensar que una cenicienta de las ciencias naturales no es lo que más te complace, sin embargo, sabes que así lo es. Y mientras ella pueda manejarte, no tienes fin alguno más que entregarte. Dejar que el placer llegue por tus entrañas hasta el alma.

Vibrante y eficaz, si no consigues amarme será un juego perdido. Aturdido.

06 agosto, 2008

Barbecue

Preparé las brasas. Fuego lento. Sabía que necesitaba más, pero sin embargo me conformé con las pocas que tenía. No iba a comer demasiado. Por lo pronto comenzaría con la parte del centro, mi favorita. Siempre pensé en lo genial que es cuando uno puede elegir de entre todo el cuerpo de un animal, una costilla, muslo, pata; delicioso.
Mi casa no es muy grande, comprende tres ambientes. Pero sin embargo tengo un parque hermoso y de mucha amplitud. Me encantaba desde niña jugar con mi padre en el. A la edad de nueve años, recuerdo que con mucho entusiasmo compró caños altos, cadenas, y me construyó una hermosa hamaca. Creo que el también disfrutaba mi compañía. Solía ser muy alegre, risueña e infantil. Ya cuando crecí, y al mismo tiempo mi parque (una vecina había decidido vendernos parte de su terreno), mi padre comenzó a construir una parrilla. No es por morbosa, para nada, pero era tan grande que cabía un cuerpo humano. Después de algunos años agregaba con humor: “Podríamos ganar dinero usando nuestra parrilla como crematorio”. Nadie se reía, me daba igual. Sabía que mi humor no era para compartir con nadie, pero de todos modos algún puñal tiraba por esos años.
Justamente, en esa gran parrilla, era en donde hoy prepararía mi cena. Me dispuse a cortar la carne, para comenzar. Ya eran las 21.30 pm. y mi asado estaba en la nada. Me daba mucha ira despedazar la carne, nunca obtenía un corte perfecto. Estaba acostumbrada a que Gior lo haga por mí. El definitivamente podría haberse catalogado como un buen carnicero, sin embargo hoy y nunca más estaría aquí. Había sido mi pareja desde hacía dos años, casi con locura nos hubiésemos casado y todo, si no fuera por la infeliz que decidió arruinar nuestro compromiso. Y ahí iba el hace unas semanas con su prestigiosa y negroide compañera. Dios, ¡asco me daban! ¡Repugnancia! Pero bueno, de modo que el amor es así y uno tiene que aceptarlo, por las buenas o por las malas. Realmente no sé por cual opté, de que manera encuadrar mi reacción. En fin, proseguiré con mi relato sin derivarme en estupideces.
Saqué los muslos primero, ya que era lo más difícil, luego el costillar. De este modo, limpiamente, pude sacar el corazón del animal. No pregunten por que, pero me encanta. Es difícil que alguien elija esta parte del cuerpo, quizás el cuello o el hígado, pero no encontraba persona alguna a la cual le gustase esta peculiar pieza. Salé cuidadosamente cada parte y lo llevé a la parrilla. Por momento pensé que las brasas se habían apagado, pero fue solo una ilusión óptica. Le di unas vueltitas al corazón observándolo cariñosa y hambrientamente, y luego lo dejé para que se cocine en el hermoso calor que producían las brasas en aquella noche de otoño.
Fui a la cocina y comencé a cortar el repollo colorado que tanto me gusta en finas rodajas. Le agregué los condimentos y un plus de mayonesa. Luego pelé y corté un pepino, también en finas rodajas. Las ensaladas eran algo que amaba desde mi niñez. Generalmente, cuando uno es pequeño, no posee el don para degustar los vegetales, se consuela más con lo carnívoro. Pero en mi caso, no fue así. Amaba las ensaladas de mi tía ¡Dios la bendiga! Ella fue quien desde pequeña me incentivó a comer todo tipo de verduras. Desde brócoli hasta cebollas. Una genia, sin duda alguna.
Me fijé cuidadosamente como marchaba la cocción de la carne y sin preocupaciones supe que pronto estaría todo listo. Comencé a preparar la mesa con cautela y elegancia. Cenaría sola, pero estar sola no era ningún motivo para dejar de preparar la mesa con algunas distinciones. Puse un plato, cuchillo, tenedor, una copa de Champán y, por supuesto, una vela roja. Se veía con tanta gracia que hasta yo misma, en chiste me dije: “Ya llegará, no hay apuro alguno, Ev”.
Para cuando saqué mi alimento de la parrilla, el reloj daba las 22.15 hs. ¡Dios! Era demasiado tarde para mí. Estaba acostumbrada a dormirme a las 23.00 hs., y aún tenía que comer, lavar los platos y leer a mi queridísimo Hesse. De todos modos, me contradije, era sábado, y los sábados son para acostarse tarde. Así solía decir mi madre en momentos de su existencia.
Pronto pude complacerme. Me senté en la mesa, junte mis manos tímidamente, y comencé a rezar en voz baja: “Dios, bendito seas por haberme traído a este hombre a mis manos. Bendice esta comida que gracias a ti puedo tener y que tanto nos falta hoy en día. Prometo degustar con amor cada entraña que mis labios rocen y amaré con cada parte de mi corazón a esta pieza de Gior, quien no supo amarme. Por siempre te tendré presente en mi alma, con este amor que de a poco sabe matarme. Bendice estas verduras y corazonada, por siempre agradecida. Amén”.


Y así fue como terminé mi cena. Realmente estaba hambrienta y sé que Gior estaría agradecido de saber que su corazón no fue a parar en un descuidado cementerio, si no, junto al mío.

01 agosto, 2008

Recuerdo o algo así

Quise importarte.
Quise hacerte sentir mío.
Quise poder ser aunque sea un recuerdo.
Quise protegerte.

Quise pensar en un futuro.
Quise no engañarme.
Quise poder dejarte.
Quise alejarme una vez más.

Y es tanto lo que me haces sentir.
Y es tanto lo que siento.
Y es tan grande el sentimiento.
Y es tan grande tu espacio en mí.

Pero quise marcharme.
Pero quise dejar el dolor.
Pero quise separarme.
Pero aún te siento, muy adentro mío.

25 julio, 2008

Sueño de una noche de invierno

Ayer soñé que confesaba mi amor.
Suele engrandecerme el deseo de sentirte.
Estado físico, no mental. He derramado el tiempo frente a tus ojos.
Me has visto perseguir una ilusión.
Tarde. Claro que lo es.
Miraba tu cabellera larga.
Cuerpo débil marcado. Lleno de elixir.

Meses han pasado y creo haberme enamorado.
Pero se que me aparté.
Siendo tú la mujer. La mujer que no valoré.

11 julio, 2008

(...)


Las palabras son inauditas frente al tiempo.