10 diciembre, 2009

Mi Yo "actual"

Son extraños estos tiempos. Demasiados extraños. Me pongo a pensar en mi situación después de unos seis meses ansiando una materia abstracta que ahora poseo, y sin embargo, me siento vacía. Quizás más vacía que antes, por que ahora siento no solo esa ausencia, sino la de más materia. Siento que quiero llenar mi vida de algún modo, y no lo encuentro. Se que muchas veces tiendo a desesperar por ello, pero por otros me siento más tranquila. Todo se lo debo a mi querida mente, energía pensante o como quieran llamarlo -ya estoy harta de los dioses y los millones de vocablos para solo tratar de explicar "algo"-. El pasado ya es pasado, por lo tanto mi presente cambia y mis proyecciones a futuro de igual modo, y así constantemente; cíclicamente.
Muchas veces miro mi pasado inmediato y noto que, un día sin computadora hubiese sido la muerte, por ejemplo, y ya pasaron diez días y aquí estoy: inmune a cualquier tipo de reacción que pueda crecer en mí con respecto a ello. No tenía un trabajo, y ahora lo tengo. Y si, debo cuidarlo. Sin embargo mi puntualidad es terriblemente estúpida, como llegar a olvidarme el uniforme, acordarme camino a la estación viajando en el colectivo, bajarme, tomar un remis a casa, de allí a la estación, tren, subte y taxi, para finalizar y haber llegado quince minutos tarde. Felicitaciones a mi misma; que autodesquicio.
También acepto que me importaba sentirme bella y ahora me es indiferente. Me interesa el estilo por demás; marcar una diferencia concreta, romper el estereotipo de esta sociedad estúpida. Los raros que se creen raros... y bueno, luego están los normales que se multiplican al igual que los otros pero en grandes porcentajes -claramente, esta observación es a simple vista y sin adentrarnos en ella-. Y así las terrenalidades me han superado, y acepto que no solo hago referencia a la superficialidad de nuestros tiempos, sino, en general y más puntualmente hablando de la interacción humana. Más allá de la forma estética, o lo cual uno muestre a los otros, el "nopensar" esta instalado en la mente de la gran mayoría apuntando cada vez con más puntería, a los valores. Por ello, me cansé. Me da igual. Y así como ese sentimiento me cierra y esclarece, muchas veces alimenta la soledad que ya es propia en mi vida para, ni siquiera en el más remoto pensamiento, tratar de apartarlo; lo tolero y por momentos me agrada.
Sin embargo, tampoco dejo de lado mis ansiosas ganas de enamorarme. Es algo en lo cual aún, con caídas, derrotas o como quieran llamarle, valga la redundancia, sigo pensando. Se que he aprendido demasiado, así como también se que eso estimulará mi pesimismo, para cuando por fin "equis patrón" se adentre en mi vida, llenarme de inseguridades. Aunque claro, si el "patrón" es el indicado, no me daría esas inseguridades. Lo bueno de esto, específicamente, es que muchas veces me detengo ante algún semáforo, y si el tema por equis casualidad aborda mi mente, fantaseo e imagino inconscientemente como será "esa" persona, y se que, por sobre todo, escuchará mis pensamientos tanto como lo hace mi propio Yo cada vez que camino por la calle, me maquillo, viajo hacia la universidad, etc.; escuchará mi Yo, y yo, su Yo. Nos conoceremos demasiado, aprenderemos el uno del otro. Claro que tampoco quiero caer en utopías: me gustan las discusiones. Mas cuando después de unas horas todo vuelve a la normalidad y uno termina sintiendo con más fuerza la unión, la pureza del sentimiento. Pero así como soy consciente de ello, y mi mente también lo es, pienso en que si esa persona que lucirá tan correcta a mis ojos, y quizás hasta llegue a creer que es mi "media manzana", etc. etc. por cierto motivo evoca una desilusión o cual cosa destruya la unión, será más difícil que antes, más intolerable, más doloroso, más profundo. Por que aprendí, pero quizás no del todo. Y aún, por más que quiera conocerlo, se que no es el tiempo indicado; pensamiento mágico.
Y más allá de todo esto, comienzo a ver señales dentro de la estética de cada escena que vivo. Lo veo detrás de este cuerpo, el cual tiene dos orificios por los cuales mis ojos aparecen y logran ver/moverse gracias a mi misma: MI energía. En estos momentos lo planteo de ese modo, y suponiendo hipotéticamente que cada energía junto con su duración, irradian ciertos colores, que en cada persona son diferentes y determinan cierto estadio... Pero claro, ¿quién me creería? "Nadie". Caso cerrado al público.
Siguiendo como lo que acontece mi vida en estos momentos, debo decir que es genial tener tiempo libre. Más bien diría un feriado. Para releer una novela de hace unos cinco años, sin moverme de la cama, y poder verla con otros ojos, sentirla más apasionante, y al mismo tiempo tan humana y sádica -para aquellos a los que les interese: Circulo Satánico de A. J. Quinnell-. Y así también como dedico mi tiempo libre a la lectura, dibujo. Y me siento tan bien partiendo desde un nuevo concepto, rodeada de todo esto que estoy sintiendo últimamente, más allá de los tormentos diarios propios de una vida. Estoy conociendo a mi nuevo Yo, la "evolución" de lo que fui y parte de lo que seré.
Ahora con 18 años se me pasa el tiempo... Recuerdo hace cinco años, sentada en esta PC, en otro lugar, con otros pensamientos, con otra realidad activa. Hoy todo es tan diferente, envejezco, aprendo, construyo. Pero aún no se a donde terminaré en unos años. Quizás con la muerte. Pero ¿quien sabe? Quizás el hombre vestido de negro tenga una respuesta... Aunque esa es otra historia, que hoy, no contaré.