20 septiembre, 2010

Hipotesis

Este planeta, al cual todos llaman tierra, esta dominado por el maligno.

12 septiembre, 2010

Sunday morning!



Domingo por la mañana, me despierto, mi madre con el desayuno en la cama. Bueno, después de todo ¿qué motivo hay para sentirte tan sola?, pienso. Me despierto, para ir a Carrefour y comprar cosas terrenales, para mis acciones terrenales, y bueno ¿entonces de que te quejas?
En realidad, hoy, domingo, no hay nada por que quejarme. No haber salido un sábado por la noche gracias a la caresa de neuronas, no es una mala idea de vez en cuando ¿verdad Leslie?.
Reprogramando la vida, hasta la próx. decaída (sin ironías, se siente bien).

06 septiembre, 2010

Día de catarsis

Luego de despertarme sintiéndome una terrible idiota por todo lo acontecido el día domingo. Sintiéndome vacía e irresusitable, deseando las mismas debilidades y estupideces de siempre, decidí dormir hasta antes de 10 minutos de mi partida; salí.
Trabajo, trabajo, trabajo.
Ver a Cris, recuperar mi celular, cerveza, compra de libros super interesante, pensar en mi alizado, cosas terrenales tan lejos como cerca de lo superfluo, volver a casa leyendo el diario de Elsa.
Por favor ¿que pensaba al ponerme mal por algo tan estúpido como un hombre y los excesos? ja. Enjoy the abuse & Elsa me la suben.

Recordatorio

Uno no debería sentirse solo cuando tienen la palabra soledad para acompañarlo.

02 septiembre, 2010

Sí, sí, sí.

Me gustan los seres humanos. Sus manos, sus pies. Las pieles y esa variación genética propia de la existencia. El placer que una unión sexual puede transmitir. El cuerpo en su conjunto. Y, para mejor y más allá de ello, quiero fotografiarlos. Ansío poder estar detrás de una lente para poder mostrar con mis ojos aquello que veo. La perfección de acuerdo a mis propios niveles, mis propias visiones, mis propias creaciones. Mostrar la ambivalencia interior y exterior y olvidarme de ellos.
De ellos cuando hablan, cuando se expresan, cuando hacen, cuando se regeneran. Cuando opinan, cuando se mueven, cuando expresan, cuando viven. Por que la realidad es que odio a ese conjunto de seres. Los odio, los detesto. Me generan tanto rechazo que me asqueo. Y a veces, realmente, no puedo más, quiero alejarlos, que dejen de fastidiarme con su estúpida y banal existencia, pero no. Y sabe que señor lector? La vida rodeada de todos ellos, y quizás usted también, me produce nauseas y hacen que desee dormir para siempre, irme a otro mundo, satisfacerme en otros grados, abrirme espiritualmente. Porque nadie lo entiende. Nadie sabe comprender. Todos varían en fantásticas idioteces. Con sus mugrosos sueños y patéticas imágenes para autovenderse. Y estoy tan harta, tan harta en estos momentos, que solo me queda hablar sola en frente de este monitor supertecnológicohumano, teclear un enter, e irme al infierno; aborrezco.

Roja

No puede ser que este lugar despierte tristeza en mi. El lugar en donde uno es uno.
Desearía tener más puertas. Cerrar más. Cadenas y candados para mí. Necesito clausurarlo, excluirme, dejar que la energía de ella no me invada. No, su energía no. La energía de otros que transforma en mal. Es el propio mal lo que siento. Lo sé. El mal que genera vacío. El mal que todo lo puede.
Aún tengo luz, aunque aquí las cosas no encienden. Transmutan hacia este propio mundo, la llama se oscurece. Pero es que ya no puedo hacer más que buscar otro refugio. Cuatro paredes que son la nada, del otro lado saben que estoy aquí. Las pueden traspasar, las impregnan de ese humo malhumorado. Y yo aquí tratando de evitar lo inevitable.
Dos días sin entrar; dos días del lado del bien.
Te extraño Papá.