30 enero, 2010

Hombre bestia

Una vez más confirmo mi idea de soledad infinita en esta vida. Sin resentimiento, solo siendo realista y viendo cada punto y estadio encontrado en las relaciones. Ya me supera la simplicidad con la cual actúan los seres humanos de tal sexo. Ya me hacen sentir aturdida por sus exquisitas acciones que no hacen más que apabullarme, alejarme. Claro que quizás el inconveniente sea mío por pensar de esta manera, por ser de esta manera -constantemente recalcándomelo-. Y lamentablemente se que soy así, pero no puedo cambiarlo, ni tampoco tengo la necesidad de cambiar. Se que es lógico mi pensamiento. Quizás lógico para tratar con otro tipo de personas en otro tipo de tiempos.
Charlas, charlas, cita, sexo. Quien quiera que lea esto dirá que soy una libertina. Si de ese modo lo quieren llamar, llámenlo así. Amo el sexo, amo satisfacer este cuerpo que poseo, y mucho más cuando sé que tengo una sola vida para usarlo, no más que eso. Amo sentir el éxtasis de la copulación, el frenesí de cada situación. Pero una vez más, ellos se interponen y mal interpretan cada acción. Soy la libertina, la que no tiene sentimiento, el espécimen que se disfraza ante sus ojos de mujer descartable, el espécimen que solo sirve para satisfacerlos. Y claro, son hombres, hombres modernos de esta época tan escasa en lo que respecta al razonamiento, y cuanto más pensamientos hipócritas y animales encuentro, más me refriegan. Y muchísimo más si con cada experiencia vivida me termino de dar cuenta de lo estúpidos que son, de lo común que es para ellos actuar por instinto. De como ante cada palabra puedo captar un mensaje subliminal, haciéndose entender que tienen deseos de poseerme, de hacerme suya. Y me agrada demasiado, claro. Aunque, sin embargo, soy extremadamente consciente de que no soy un objeto, no estoy vacía de sentimientos, no estoy vacía de pensamientos. Quiero compartir, hacer del sexo algo más que eso, una copulación física y mental, poder entrelazar aunque sea con momentos, modales, cariño, y sentimientos, lo que es tan vacío para mis adentros -nadie nombra el amor eterno-. Aún así, y de todas maneras, ¿quien estaría de acuerdo? si todos son animales viajando en el tiempo que se detienen únicamente frente a aquellas personas que los atraen con un alargado flirteo. Y claro que yo no soy de ese modo ¿a mí que mierda me importa perder el tiempo en un simple y estúpido juego? Si después de todo somos humanos, y podemos copular cuando queremos. Más cuando estoy predispuesta a que, si aquella persona en algún momento sabe despertar con todo su Yo algún que otro sentimiento, transformar la relación en mutualidad, compañerismo. Y si de lo contrario eso no sucede ¿por que no hacer de la relación copuladora una relación con deseo, estima, valores, y compartir sentimientos, tal como en una amistad se logra? No, ellos solo van a lo básico, a lo simple, a satisfacer sus putas necesidades que no son más que carroña animal desprendida de su cuerpo, desperdicios putrefactos que no sirven de nada, no innovan; no crean.
Finalmente, para no cargarlos de malos pensamientos y viciones quizás erroneas, aquí estoy, nuevamente desquiciada con todos aquellos que han pasado por mi vida de este modo y con aquellos que siguen reiterando la situación. Y hoy, dándome cuenta de lo que estoy diciendo, puedo afirmar que no siento nada más que tristeza por esos seres y orgullo por haber vivido esas experiencias en este tiempo, aprender de ello, y por sobre todo, conocer lo diferente a mi. Saber que puedo usarlos, deteriorarlos por actuar como fieras. O ¿acaso pensaban que ellos iban a poder manipularme como cualquier niña indefensa? Hoy, una vez más, me repugnan las bestias.

26 enero, 2010

A ntes de M orir O R enacer

"... Y yo estoy harta de estar con un hijo de puta que no se da cuenta de nada"

Algunas tienen suerte, otras no. El amor, el jodido amor.
En esta vida no debo enamorarme.

22 enero, 2010

22 de Enero del 2010

Me siento cansada, me duele el cuerpo, me duele el espíritu, me duele el cerebro. Estoy exhausta de mi misma, de esta mente estúpida, energía esporádica que no puedo controlar. No tengo límite, no quise ponerlo y aquí estoy, descendiendo hacia lo oscuro. La soledad nuevamente me invade por necia, por masoquista y lunática. Por no quererme a mi misma y no querer a nadie.

Me desperté, me sentí mojada, te vi. Me pregunté por que me sentía así, y allí estaba. Un flash en mi mente retrocedió a diciembre del 2008; desquicio.
Me pasé de nuevo, me sentí una mierda de nuevo. Me desperté, fui al baño, no sabía que hacer. No quiero ser eso. Y volví. Estabas ahí esperándome, entre dormido. Aún había efectos. Reí, hablé, hice el amor, me cambié, te bese, te abrasé, y lo sentí: el sentimiento había crecido. Me sentí más estúpida, más loca, más necia que nunca; es claro, lo arruiné todo.
Fui a trabajar. Saludé a mis compañeras, sentí la vista rara. Pasé el día tratando de mantenerme de pié rogando que el tiempo pase y tratando de divertirme. Un comentario dejó en claro que nos vimos y las preguntas brotaron. Sí, te quiero. Dicen que es por que soy Ariana, que vivo enamorándome y fantaseando. Quizás sea por eso o por que en realidad soy muy sensible, muy lúcida, y tan simple en mi interior, que hasta el más mínimo gesto de agrado lo siento. Para mi tenes valor.
Te mostré una parte de mi alma, consciencia, rostro, personalidad, mente o como quieran llamarlo. Fui clara, sincera. Sentí la necesidad de serlo desde un principio, pero desde el otro lado venían ahogándome, o mejor dicho, me ahogaba a mi misma. Terminé por torturarme, ahorcarme, y como dicen: ¿Si vos no te queres, quien te va a querer? ¿Vos? ¿Así, en esa situación de desgarro, locura y deplorabilidad? No. Nadie quiere a una persona así. Nadie. A nadie le importa, a nadie le interesa. La idea estuvo presente todo el fin de la tarde, todo el viaje. Me sentí más sucia, más animal que nunca.
Llegué a casa, busqué comida, me conecté y no estabas. Era obvio ¿Quien iba a querer verse con un animal de mi categoría? Presentí el rechazo, presentí la desilusión, el desagrado; ya no estas. O por lo menos eso creo que sucedió. Marqué un final, cambié una perspectiva, te cansé. Quizás me equivoque, quizás no te importe, quizás ni siquiera lo hayas pensado, pero yo si. No soy así, no me gusta ser así, no quise ser así, pero me estupidicé. Tal vez importe, tal vez no. Quizás sea toda una hipótesis de mi mente, pero tengo la necesidad de plasmarlo para mí y para vos. Comunicar lo que siento, tratar de explicar que por más que conozca un por ciento pequeño de vos, y vos de mí, nunca fue mi intensión verme así.
Y sinceramente quiero seguir conociéndote, poder compartir cosas, hablar, y hablar. Solo por el simple hecho de que me agrades en todo sentido hasta ahora y este sentimiento haya crecido mínima y notablemente. Y por más que parezca una forma cobarde de decirlo, prefiero que sea de este modo, más abierto a la vista, y más concreto a la mente. Corresponder o no emocional y expectativamente, es lo de menos en esta instancia. Mi objetivo fué explicar, si así se puede decir, y disculparme. Mostrar el después, el como me siento, llegar a vos aunque sea por medio de esto. Y con suerte ahora, haciéndote saber, me sienta un poco menos vacía.

20 enero, 2010

Recuer2

Hoy después de un largo tiempo vuelvo a escribir en un tren. Tomé mi libreta para planear mis próximos gastos y no pude evitar leer lo antiguo. Así es como me sentí estimulada. Vi dibujos y leí firmas. Para ser más específica: de dos humanos. Quizás suene estúpido o realista, depende de quien lea, pero derivé en un segundo lleno de cuestionamientos en cadena; lo normal en una mente como "ésta".
Me pregunté si en alguna profundidad, el que hoy no estén esas dos personas a mi lado, significa que he cometido un error inadvertido por mi misma... Recuerdo a alguien muy especial que decía: "La palabra puede jugarnos en contra muchas veces, más cuando la impulsividad nos lleva de las manos"; allí encuentro mi duda, sabiendo que solo es eso y no un auto-sabotaje de culpabilidad. Luego pienso, analizo, trato de encontrar, y todo se vuelve más abstracto, lejano, mínimo, ínfimo.
Las relaciones humanas están llenas de errores e ilogicidades -comprendo que son dos personas más que tuvieron lugar en mi vida-, pero aún así se que los recordaré, y por más que dentro de esos recuerdos aparezca algo de angustia y dolor por no ser ya lo que fue, sentiré que es tarde. Y más cuando la mentira y el desinterés puncen profundamente agravando los pensamientos, sintiendo cada vez más las cicatrices de la dualidad en aquellos momentos.
Pero ahora solo recuerdo. Recuerdo anti-naturalmente, y espero que quizás, algún día, ellos vean que aún mi cariño esta presente; en algún rincón muy lejano de mi alma narcisista, histérica, un tanto orgullosa y erróneamente misantrópica. Presente para seguir manteniéndose intacto, inmóvil e inaudito frente al tiempo.

Tren Urquiza
20.01.10
13:40 HS.

Camino al work.