Luego de ciertas desilusiones, bajé mi cabeza y me adentre en un mundo carente de deseos, lo cual se debía no solo a la escasa presencia de sustancias saludables, sino también a la aceptación de actitudes no tan prácticas que venía viviendo. Podría decir que llegué a tener estabilidad, y por supuesto que lo afirmaré, ya que así me siento por estos días.
El ser humano no pretende abatir sus errores, juzgarlos, o como si fuera poco, verlos. Por donde quiera que uno vaya escucha quejas, llantos, desconsuelos. Claro que no estaría diciendo esto hace unos meses. Al contrario, tal vez mi orgullo me hubiera llevado a exprimirme por dentro sin demostrar incidencia alguna de estos hechos. Pero bien, el tiempo ha pasado y con ello debo decir que a cada instante he de encontrar nuevos pensamientos para ir en contra de esto mismo. Lo bueno, si es que puedo llamarlo bueno, es poder poner pausa en la vida de uno para darse una vuelta por otras y encontrar, dentro de ciertas personas, algún episodio semejante al propio, lo cual nos hace sentir de cierto modo más confortables. Pero, si bien el tiempo pasa y si uno quiere puede aprender de ciertas circunstancias, muchas veces se encuentra con esas mismas vidas que ha observado y, lamentablemente, no ve señal de cambio alguno. Allí es cuando (perdón si es que esto suena algo engreído), se me vienen preguntas a la mente de una forma torrencial y la única respuesta o solución que logro encontrar para ellos es que tal vez sean lo suficientemente básicos como para no cuestionarse ellos mismos, ver sus errores, sus buenos pasos y tratar de replantearse más de una vez cuales decisiones fuesen para abordar nuevos caminos destinados.
En base a esto nacen varías apreciaciones sobre las vidas humanas, y concuerdo con lo que tal vez alguno de ustedes esté pensando en estos momentos. Pues sí, esto es una pura y banal hipótesis. No me creería, ni me creo digna de nombrar irrefutables mis pensamientos, pero vaya a saber uno porque es que he visto en tantas personas cierta apreciación inconsciente sobre la ignorancia vivencial de nuestros tiempos ¿Acaso tiene que ver con sus experiencias de vida prematuras? ¿Sus almas? ¿El karma? Claramente estas preguntas de tono existencial no me dejarían aportar ni más, ni menos. Sin embargo, he aquí el punto en desperdicio: Ni siquiera se creen capaces de poder autocuestionarse diferentes preguntas del mismo tono para, por lo menos y en cuestión de conocimientos y personalidad, crear sus propios puntos de vista y comenzar a ver el mundo desde otra perspectiva; aquí volvemos a lo llamado "básico".
Muchos se creen más que algún ser primitivo que haya vivido a los comienzos de nuestra era tan solo por competir hoy en día con una cantidad infinita de pares y algunos no tanto. Pues bien, para aquellos que estén adentrándose en estos caminos de carácter desconocedor (para no decir ignorante), puedo decirles que si bien poseen cierta superioridad por encontrarse en cual status fuese (dejando de lado lo social), no aportan nada a el mundo, ni lo aportaran. Mas cuando uno les pregunta para que viven, tan solo acceden de forma rutinaria a respuestas vacías tales como: "Ser feliz", "Amar", "No sé". O simplemente pronuncian alguna frase rica en lo que respecta a este sistema en el cual vivimos. Y si nos adentramos aún más en sus mentes, refiriéndome a estas respuestas, ni siquiera sabrán expresar que es para ellos el amor o la felicidad. Claramente, habrán visto a lo que me refiero.
Como si no fuera predecible, ya que me he expresado de una forma un tanto detestable, me he propuesto seguir conociendo "personajes" de este tipo. Se hace fácil encontrarlos, ya sea abriendo la puerta de mi casa y, porque no ya que esta tan de moda, en las redes sociales. Conocerlos, tratar de intercambiar más de dos palabras e interiorizarme. Puesto que ellos no aportan nada al mundo, por lo menos mi persona y confío que algunos otros también, serán dignos de aprovechar estos intercambios para exprimir y seguir aportando hipótesis de "la nada misma" al mundo; crear.
En conclusión, se que sería de lo más positivo poder encontrarnos en una sociedad en donde cada individuo posea los caracteres de un miembro del Circulo de Viena, pero así también como veo la realidad, confirmo que la acepto. Sin duda son parte de la dialéctica que se encuentra dentro de las sociedades y en la esencia misma del ser humano. Así también como los problemas que todo humano padece, que en definitiva, si se vieran desde un punto de vista nuevo y aceptando los movimientos cíclicos de la vida, no lucirían tan extremistas y vacíos como sucede en nuestros tiempos.
29 septiembre, 2009
19 septiembre, 2009
Alegría
Claro que hace un tiempo que he tomado otros rumbos y, lamentablemente, he abandonado este espacio. Lo bueno es que las visiones cambian a cada instante, y hoy, a diferencia de la última vez que he escrito, me siento de maravillas: Aceptando las desgracias que a cualquier persona le puede pasar, como algo más en nuestras vidas.
...Es que la vida es tan cíclica. Va y viene constantemente. Nos pone a prueba, nos excita. Y que bueno vivir, sentirse vivo, proyectar, disfrutar lo bueno, lo malo; aprender de lo vivido.
...Es que la vida es tan cíclica. Va y viene constantemente. Nos pone a prueba, nos excita. Y que bueno vivir, sentirse vivo, proyectar, disfrutar lo bueno, lo malo; aprender de lo vivido.
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