25 mayo, 2009

Visión estacionaria

Se que cuesta comprender las mentiras ajenas: se cuanto quieres que te crea.

Pero es que tu mentira es de las buenas. Las que curan el dolor y desvelan.
Morí en llantos, así como en vacíos. Tiré de tu mano y no vi el exterminio
¿Quien diría que como confidente tendrías latidos?
Hoy te siento; te escribo

Mucho más tarde veré la luna amarilla, al igual que tus delicias
Sabes como estremecer el delirio; sofocarme sin asfixio
Camille Claudel presintió tras ojos de otros su destino, yo comprendo que lo mágico es enemigo
Y aunque deteste refugiarme en el destino... ¡Oh viejo amante muero contigo!

Se que cuesta comprender las mentiras ajenas; se cuanto quieres que te quiera.

Sentimientos en ruedas

Que ganas las de algunos que rompen en llanto sin ver el diluvio
Que ganas las de tantos de martirizarse tras el pecado
Que ganas las de ellas que buscan superficialismo; amor sin sendero
Que ganas las de él, quien prefiere perder antes que renacer

Y ¿Que ganas con decir lo mudo?
Ni un perdón, ni un alborote
Y ¿Que ganas con decir lo ciego?
No siente, no respira

04 mayo, 2009

Reclutamiento

Se podría decir que podríamos ser felices. Si, felices. Bueno, en realidad, comprendo que la felicidad es utopía, no necesitas remarcarlo (como si lo harías) – creo que hay una voz dentro de mi que habla por ti mismo- ¡Quien lo diría!

Repasemos:
• Si mi excentricidad no estaría tan presente, talvez tus acciones no me dañarían tanto. Tus acciones repugnantes, valga la redundancia si sabes a que me estoy refiriendo.
• Si presentirías o supieras parte de lo que tus ojos no pueden ver, sentirías que esto es la nada misma. Copulaciones tan vacías. Mentiras y más mentiras. Claro que no eres digno del libertinaje cuando se trata de mi misma, pero mis narices son las que te observan muy por delante y estornudan ante cada indicio.
• A veces me pregunto ¿acaso alguien puede contradecirse tanto? Comprendo que la superficialidad me produce tirria, demasiada tirria como para ser participe de tal o cual acción, pero espera un momento… ¡Lo estoy viviendo! ¿Cómo terminar con esto? Ya lo he intentado, ya sabemos la respuesta.
• ¿Qué es amor? Bueno, pues esta es una de las dudas más intrigantes, nuevamente: ¡valga la redundancia existencialismo mío!

Escúchame (como si lo hicieras) –una vez más contesto por ti, pues mira que divertido-. Déjame paz, distancia y sufrimiento que ¡es demasiado bello cuando uno aprende con ello!

¿Qué estaremos buscando? ¿Cuántas preguntas retóricas caben en una sola mente? ¿Cuántos cuestionamientos habrá en un mismo presente?
Una vez corrí por el prado. Hace unos 43 días y algo más que largué mis anteojeras. Esto de ver realmente el mundo a 180º y correr a 140 Km/h, altera.