29 abril, 2009

Third eye

Sin querer haces lo mismo que tu antecesor; no te das cuenta. Eres tan simple, tan ciego. Tu simpleza crea errores, errores que no piensas, ni mucho menos discutes.
La atmosfera que vienes creando es tan dañina, tan etérea. Me vienes haciendo caer en pleno martirio, plena soledad de amores. Y te encuentras tirado en las sombras, por favor, ¡florece!. Desquítate de una vez, corre hacia lo divino. Excusas.

Siempre el mismo error; haces lo mismo que tu antecesor. Eres tan cruel, petrificado de almas. Almas que nacen y mueren en media hora, cada dos semanas, en nueve meses.
Siempre mirabas hacia un lado, sonriendo disimulabas. Disimulabas el amor en tus ojos; miedo. Miedo de verme, creerme, sentirme, unirte. ¡Vamos! (No quiere dejar el dolor).

Ya es tarde, tan tarde, y aún creo que ha sido un sueño. Deseo despertarme pero no podré en mucho tiempo. Sueño en tinieblas soleadas; una vez más: pura ambivalencia.
Sonrío y entristezco con tanta rapidez ¡Oh, pero ¿Qué es lo que escondo detrás de ello?!
Miserias, descuidos, terror, olvidos; sin duda, déjame ser índigo.

28 abril, 2009

Renace el alma

El desprecio corrompe mi interior; sensación de flagelos
¡Oh! ¿Qué es lo que he pretendido? Magia externa ante mis sentidos

Buscaba un pasado infinito; revelación del futuro
Pero ¿Acaso has dejado de observar lo sublime en algún momento?
(No alcanzas nada; eres la nada)

Vi tus ojos junto al dorado cabello
Tus labios finos, siniestros
Rocié tu textura, sentí el placer; ¡vivamos!
- ¡No!
(no quiero pasado en presentes; no futuros retratados)

Inmenso deseo de soledad dime ¿Qué me ha él dado?
Trote hacia el futuro
Luz del alba; prado húmedo

25 abril, 2009

Carta de presentación

Mi nombre es Leslie Celis, soy de Hurlingham y hace aproximadamente 18 años y 5 horas que mi cuerpo posee vida.

Desde pequeña mostré interés por el baile, la música, y lo relacionado con la expresión de uno mismo. A los 10 años, gracias a mi profesora de música en aquellos tiempos, conocí este arte más allá de la unión que a uno lo entrelaza cotidianamente.
Al año siguiente ingresaba al “Conservatorio Alberto Ginastera” para estudiar guitarra, sin pensar que un día a los 14 años (ya enamorada del canto, gracias a mi participación en un ensamble musical, un coro y una banda), tomaría la dura decisión de comenzar la carrera de Canto lírico camarístico. Jamás imaginé lo difícil que sería combinar las materias de un nivel terciario, junto con la detestable escuela alemana con jornada completa. Y me detengo aquí, puntualmente, para destacar esta adolescente expresión e irme adentrando en el centro de mi presentación: “Detestable escuela alemana”…
Claro que cuando uno ve a una institución como un monstruo egoísta que lo único que hace es exigir el cumplimiento de obligaciones, no comprende lo que detrás, o mejor dicho, después de aquello mismo viene…

Así es como puedo decir que con el paso del tiempo, no solo comprendí lo bueno que es el aprendizaje y el tratar de conocer nuestro mundo de cualquier manera posible, sino también, lo grandioso que es ver los problemas que a uno día a día se le presentan, como humanos que somos, y poderlos borrar u ocultarlos por momentos con pequeñeces que la vida misma nos presta. Y cuando hablo de estas pequeñeces, déjenme decirles, que no me refiero solo a aquellas que provienen de la naturaleza, como sucede en mi caso con los cielos y sus nubes, el otoño y las lluvias, sino también las pequeñeces del arte mismo… El poder crear una prosa, el cantar, mirar una película, tomar una fotografía, ver una exposición; plasmar nuestros sentimientos y abrirnos a una parte del mundo negada por muchos; soñar despiertos.

Comprendo que puede sonar un tanto estúpido e ingenuo de mi parte, pero ¿Cómo no llamarnos ingenuos cuando somos un detalle microscópico junto a millones más en este inmenso mundo? ¿Y por eso debemos ser la nada, o simplemente uno más? ¿Dejar de lado lo bello que se nos brinda, a pesar de toda la maldad humana?...

Aprovechar al máximo mi vida, aprender de las experiencias que pone en mi camino, sensibilizarme frente a lo desconocido y tratar de comprender, poco a poco, que no es necesario cegarse completamente ante El sistema, es mi filosofía de vida. La que hoy hace que me encuentre aquí, sentada frente a ustedes, leyendo esta hoja plasmada desde mis adentros, y la cual me llevó a que mi camino gire hacia el tramo de la publicidad: Un arte más con el cual aprender no solo nuevos conceptos, sino enriquecerme intelectualmente y seguir creando el armazón de mi vida.

02 abril, 2009

Recycling

La interacción vacía siempre estuvo en mis narices. Lo presentí, lo sentí, lo viví. Sin embargo, mis sentimientos me volvieron ciega. Ciega de algo que tenía en vista, pero negaba verlo. Y hoy se que no me equivoqué, que tal y cual intuición tuve, se concreta en mensajes; palabras.
Como siempre, te odiaré. Como hago con todo aquel que trata de superarme sin tener lo que se necesita para hacerlo: No es mucho, pero tu vació es digno de llamarlo de este modo. Cualquiera podría decirlo. Pero hoy más que nunca me siento firme, al fin, una vez más ¡pude salir de las cegueras! ¡Y como me enriedan! Debo decir que siento placer, demasiado.
Sentirse invicta otra vez, es la razón perfecta para festejar, y por sobre todo, festejar el control interno de emociones, producto de conocimiento.