29 abril, 2008

Llanto

Odio
Alegría
Dolor

.
.
.

Conclusión de ayer

Definitivamente, soy una Gata Flora.


Gata Flora: Un dicho popular argentino hace referencia –chabacanería, aparte- a una tal Gata Flora. Sobre ella, dice que “si se la ponen grita y si se la sacan llora”. Sin ahondar en qué es aquello que acciona tan fatalmente los sentimientos de la sufriente Gata Flora, lo cierto es que su nombre se ha popularizado tanto entre las mujeres argentinas que ya casi es un adjetivo. Ocurre que el gataflorismo tiene un carácter negativo, similar al de la histeria o al de la inconformidad.

27 abril, 2008

Inocencia tardía

Hoy recordé el “Réquiem por un campesino español”. Recordé el relato y la visión de Paco, aquel niño que florecía gracias a la fantasía.

Hoy recordé mi infancia. Mi infancia en pasos agigantados. Mis ganas de crecer. Recordé lo ingenua que era al no saber lo que iba a afronta.

Hoy recordé, al igual que todos los días, mis errores. La sentencia que pagué por cada uno de ellos y el despertar de uno nuevo. Solía acercarme a la muerte. Solía ser infeliz.

Hoy recordé lo injusto que fue el tiempo, quien me hizo sufrir para luego sonreír. Recordé lo difícil que es aceptarlo en medio del caos interno.

Hoy recordé lo duro que se me hace alejarme de ti y que comprendas lo que sucede dentro de mi mente. Daría todo por poder expresar en palabras lo que hoy y desde casi un año siento.

Hoy recordé que trágica es la vida. Traté de repasar cual fuese mi destino en algún futuro no muy lejano, y descubrí un papel en blanco lleno de mitomanías escritas a trasluz.

Hoy recordé la hipocresía del ser humano y su sistema. Recordé mis ansias por aventurar, salida de este mundo, volando por otros aires, quedándome sin oxigeno; llegando al placer infinito.

Hoy recordé mis ansias por ser niña eternamente.
Quisiera vivir en fantasía.

26 abril, 2008

Bichos

Los bichos son propios de pesadillas y detrás de cada una de sus formas se oculta gran parte de nuestras frustraciones. Los sueños donde aparecen los bichos suelen ser bastante repetitivos y recurrentes. El mensaje, en líneas generales, es el siguiente: no dejes que tus instintos campen por sus respetos sin tenerlos bien vigilados. Controla tus frecuentes cambios de humor. Este tipo de sueño es el anuncio, en todo caso, de un conflicto relacionado con tus emociones. Es también posible que alguien que ya no te quiere trate de perjudicarte. Debes liquidar esas presiones del pasado, esos fantasmas que siempre vuelven para hacerte la vida imposible. Limpia, así mismo, tu cuerpo de toda impureza, evitando los agentes tóxicos de todo tipo y cualquier alimento que pueda contribuir a alterar el normal funcionamiento de tu organismo.



Son las 4.55 am. Me desperté asustada, asqueada.
-¡Doctor, doctor, dígame que tengo! ¡Están en todo mi cuerpo, me quemaron los dedos cuando me los sacaba! ¡Me queman la piel!

(Si la definición es verdad, estoy en hora buena)

09 abril, 2008

13 de abril

Y dentro de unos cuatro días se acerca el momento indeseable del año. El cual todos olvidan, evitan y aseguran no haberlo registrado. El día que me recuerda mil y un millón de cosas pasadas. Que me da a saber que mis arrugas tienen un año menos que esperar para aparecer, que mis deseos por ser alguien esta cerca y que mi destino es estar sola, como siempre. Es aquel día que marca esta época del año, en la cual siempre me encuentro arrinconada en miles de pensamientos, sin nadie a mi lado. Muchas veces sufriendo, otras agonizando. El día en que todo es una catástrofe de amores. De consuelos.

Recuerdo esta fecha en otros años y ya es una tortura hacer pasar desapercibida esta “mala racha”, si es que así se puede llamar. Pero creo que este año será diferente. O por lo menos, esa es mi propuesta.

No tengo planeado nada y talvez me da algo de pena saber que hay personas que si quieren estar conmigo (contadas, pero las hay), sin embargo mi deseo es escapar de toda preocupación, de todo aquel que me conozca. Quiero instalarme en el centro de mí más preciada alma, recapacitar, remediar, pensar, retroceder el tiempo atrás, y si es necesario, llorar. Hace días o quizás semanas que vengo haciéndome la idea de que este no será un día como todos los demás, de igual numero y mes que pasaron, pero de todos modos aquí estoy yo, digna de decidir y cambiar todo. Digna de precipitarme entre las sombras. De abrir los ojos una vez más para ser lo más realista posible conmigo misma y darme una oportunidad más, dentro de mí, alejando a todos aquellos que desean mi malestar. Cumpliendo mi autorégimen de soledad.

Sé que me espera eso, sé en dónde buscar. Sé en dónde podré llegar hasta el fin.
Tras árboles llenos de furor, edificios incrustados en lo bello de la naturaleza, el diseño y la ferocidad de la tranquilidad...




¡Dios santo qué bello abril!
¡Dios santo qué bello abril!
¡Dios santo qué bello abril, sos vos!
Nos pasan tantas cosas en la vida
Que si aparece el sol hay que dejarlo pasar


Abril otra vez, para que no tengamos soledad
(Fito Paez)

07 abril, 2008

ms. not

He doesn't want to talk with me anymore.
He crushed his hands and left his wings fly.
One day, he opened his heart and took again his wings to fly away.

He needs to be alone.
I can understand him.

NB's P

ms. ('.') hedonista dice (21:39):
Solo digo que quiero volver. Que me di cuenta que estaba ciega, que no podía ver que el me quería por que estaba mal conmigo misma. Con el mundo.


El placer de estar encerrada contigo y las más placenteras melodías.
"Cool I am when I am with you..."


06 abril, 2008

Ceguera

A veces uno logra curarse de la ceguera después de mucho tiempo.

Revivir tantas cosas, releer parte del pasado y poder ver por fin la verdad, me hace feliz, y al mismo tiempo, produce cierta sustancia angustiante, que puede transformarse en unas pequeñísimas lágrimas con forma de perdón o perdurar en mi pecho deshaciéndose lentamente, volviendo a la normalidad. Me detengo a pensar en el dolor que pude haber causado y en el bien que pude haber hecho, si hubiera vivido de manera sana, sin ninguna perturbación.

Ceguera de siete, ocho meses ¿qué has ocasionado?
Has enturbiado mi alma. Su alma. Nos has apartado.
Has dividido nuestro amor en dos polos que se creen opuestos.
Bendito sea mi remedio. Mi consciencia.
Hace tiempo te he perdido.

Ahora puedo ver, ¡por fin puedo ver! Me he desecho de tal padecimiento. Ya no más entrelazos. He decidido volver. Ver la verdad y retomar mi camino hacia eso que estuvo perdido entre tormentos, que nos unió y, aún en estos días, nos une.


· Sin rencores, ni miedos. Sin correr. Viviendo.


05 abril, 2008

Precipicio

Cierto día entré en confusión. Recordaba pasos erróneos y me movilizaba lentamente hacia el precipicio. Mis opciones eran: caer, o intentar volar. Dios sabe cuanto tarde en decidirme. Sin embargo, opte por lo más lógico.

Me dispuse en carrera observando cada gota de luz en mis cabellos largos y la espesura abundante debajo de mí. Noté que el cielo era rico en altocumulos, tal como me gusta apreciarlo cada mañana y comencé a evocar aquello por lo cual estaba parada allí. Intacta, deseante.
Comencé a remediarme por ser humana y por la cantidad de especimenes que hay sueltos en esta inmensa orbe en la cual vivimos. No podía explicarme el “porqué” de nuestra raza. El egoísmo, la envidia pura. Destrucción. He aquí un ser más, me dije a mi misma (si es que merezco ser llamada ser). Tanta belleza por compartir y tanta pérdida de tiempo: ¿Acaso es eso lo que buscamos? Nuestro sistema que nos aleja de la vida. Nuestro sistema que nos aleja del sentir. Vivimos para el, no para nosotros mismos. Y aquel que llegue a cambiarlo, de forma inmediata, sentirá la punta del látigo del fracaso. ¿Es eso por lo que vives? No creo que pueda, señor…
Después de unos segundos cuestionándome, comencé a sentir temor. Era tal como la clase de sentimientos que uno suele tener cada vez que es feliz o pretende, lentamente, serlo. Un sentimiento profundo y punzante. Talvez cuestionable.
Pensé en tratar de olvidar por completo la humanidad que tanto odiaba, dejarme caer en ese precipicio para evitarlos y evitarme por siempre, pero volví a realizarme la trágica pregunta que día tras día me frustraba: ¿Puedes ver la belleza que cada molécula transmite? -Por fin pude garantizar mi afirmación- Los altocumulos se deshicieron al igual que la tormenta en mi consciencia… una ahogada risa salió de mí. ¡Señor, si que era maravilloso! Mi piel se estremeció, comencé a jugar con un par de rocas del suelo, bailé jugueteando por el límite de tierra que me unía con la vida, grité, lloré, reí. ¡Mis ojos derramaban el elixir de la perplejidad! Jamás habían visto tal paisaje, tal verdad. ¡Cuanta divinidad junta! ¡Si que eres digna de ser musa de los grandes! Puro arte brotaba de mis poros y en cuanto menos lo pensé corrí eufóricamente dejando explayar mi alma por completo, sobre la superficie fantasiosa que me sostenía. Hice un giro y otro más hasta poder contemplar la inmensidad de mi mundo.


Maravillada por el placer, dejé caer mi cuerpo en un eterno camino.
El camino de la vida.
La eternidad poco superable.
La eternidad de mis sueños vivos.