Curiosidad insensible dentro de aquella mente. El no obtenía respuesta alguna. Sabia de síndromes, municiones y espectros. Algo más rondaba.
Debatía consigo mismo, pretendiendo obtener una respuesta de entre basura quemada. Su lujuriosa contradicción no lo dejaba.
No obtendría respuesta alguna nuevamente. No sentiría el mismo vació que lo precipitaba cada noche.
Esquelético y partidario de la autodestrucción. Quiso acabar consigo mismo, de ese modo acabaría con el/ella, quien demonios fuese reflejándose en aquel espejo deteriorado por la humedad.
Dominante y con fuerte presencia, seguía manejando a aquel individuo mediante placenteros y prohibidos deseos.
¿En cuanto tiempo finalizaría su aberrante tortura?


